View Full Version: ¿Anti-imperialismo? O_o seguro?

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Title: ¿Anti-imperialismo? O_o seguro?
Description: Un artículo interesante...


Altar - January 28, 2006 08:01 AM (GMT)
Bueno, me parece interesante colocar un articulo que recien acabo de leer, mientras buscaba noticias e informacion que colocar en este subforo, y la verdad es que vale la pena leerlo...

Proviene de la pagina web de El Nacional, periodico venezolanon de distribucion nacional... Fue escrito por Elías Pino Iturrieta

QUOTE
Los buenos salvajes de Chávez


EN SU CURIOSO entendimiento de la historia, el presidente Chávez ha hecho un catálogo de los imperios en el cual condena a los que determina su veleidad, mientras bendice a aquellos que considera dignos de aplauso. Y todo esto sin detenerse en los motivos de la arbitraria clasificación. Un enemigo de los imperios debe serlo de todos, si quiere mostrarse congruente con un pensamiento que sirva después para hacer una política distinguida por la coherencia.

Pero el teniente coronel prefiere achacar los males del pasado y del presente a dos hegemonías la dominación española y la dominación yanqui, sin parar mientes en el hecho de que el perjuicio atribuido a los conquistadores que son objeto de sus reproches también sucedió entre nosotros antes del advenimiento de los imperios modernos. El teniente coronel sólo piensa en Colón y en Fernando VII, en Teodoro Roosevelt y en George W. Bush, a la hora de sintonizar con su de monología favorita. Es una lástima que no mire hacia el sur, para advertir cómo primero fue sábado que domingo.


SE LE HACE agua la boca cuando habla del Tavantinsuyu, por ejemplo, sin detenerse a pensar en las razones de una expansión que abarcaba "las cuatro partes del mundo", según sus propios protagonistas. El vocablo Tavantinsuyu se utiliza desde el período precolombino para referirse a las numerosas tribus y a los incontables pueblos sometidos al cetro de los Incas, e invita a averiguar cómo pudo formarse una supremacía tan formidable. Con una ligera reflexión sobre el punto el teniente coronel se hubiera topado con los precursores del mal que lo atormenta, con los pioneros del terrible suceso que no le deja conciliar el sueño. La expansión de los Incas no fue el producto de un viaje de placer, ni la consecuencia de una amable invitación a personas que hacían vida independiente para que aceptaran un gobierno remoto y extraño, sino una imposición usualmente cruenta bajo el pretexto de una benéfica cruzada. Como a regímenes poderosos del futuro, la religión les proporcionó el pretexto para invadir vecindarios y regiones lejanas. Con las armas en la mano, los Incas no ofrecían otra alternativa que el culto al Sol o la muerte. Sus anales no ofrecen ni el solo caso de un reinado que no estuviera en abierta pugna con los extranjeros a quienes pretendían sojuzgar. Mantenían un poderoso ejército en las provincias conquistadas, pero especialmente en aquellas cuyos habitantes eran especialmente beligerantes. Cuando los vasallos eran proclives a la rebelión, programaban emigraciones masivas de sus lugares de origen hasta provocar dolorosos desarraigos. Podían mantener en pie de guerra una fuerza superior a los doscientos mil guerreros. Gracias a un cuidadoso y obligatorio sistema de reclutamiento, fraguaron un potencial militar capaz de provocar estragos, que sólo fue dominado por las técnicas y por los caballos de los españoles. No formaban las nutridas huestes ni mantenían un enjambre de cuarteles y grandes depósitos de maestranza para realizar desfiles, sino para imponer la ley de los Hijos del Sol más allá de sus límites originales.


LA VICTORIA ARMADA originó un imperio que, en la época de la invasión española, se extendía a lo largo de la costa del Pacífico siguiendo la franja que hoy establece los linderos de las repúblicas de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Aunque sus métodos de conquista parecen atemperados, si se comparan con la brutalidad de los aztecas en el dominio de las sociedades del México antiguo, es evidente que la longitud de la expansión obedeció a la violencia y al posterior establecimiento de una cohabitación parecida a la "pax romana". Algunos han pretendido encontrar en su gobierno un sistema socialista. Cuando se quiera discutir sobre el asunto convendría recordar el poder absoluto del Inca sobre las propiedades públicas y su personal usufructo de las minas, las inmunidades propias de la casa real, la existencia de una nobleza distinguida por la posesión de privilegios exclusivos y la influencia de una casta sacerdotal que a menudo imponía sus caprichos. Pero también unas sentencias del legendario Túpac Inca Yupanqui, que jamás pronunciaría ninguna de las cabezas de los imperios del porvenir que tantas ronchas producen en la piel del teniente coronel. Dijo Túpac Inca Yupanqui, desde su cátedra de Hijo del Sol: "La ciencia no fue hecha para el pueblo, sino para las gentes de sangre noble. La ciencia sólo sirve para inflar y hacer vanas y arrogantes a las personas de rango inferior. Tales personas tampoco deberían inmiscuirse en las tareas de gobierno, porque llevarían el descrédito a los altos cargos y sería perjudicial para el estado".


Espero opiniones...




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